Fotografía: Juan Oddone, rodeado de amigos y colegas en el día de su egreso de la Licenciatura en Historia (1957). A su izquierda, Blanca París. Archivo General de la Universidad de la República, fondo Archivo Personal de Juan Oddone, caja 140, carpeta A. Agradecemos al Dr. Tomás Sansón el conocimiento de esta fotografía.
En el centenario del nacimiento de Juan Antonio Oddone
El 10 de octubre se cumplen 100 años del nacimiento del historiador Juan Antonio Oddone. Egresado de la Facultad de Humanidades y Ciencias en 1957, fue uno de los protagonistas fundamentales del proceso de renovación historiográfica iniciado en Uruguay a mediados del siglo XX. Su trayectoria académica, como estudiante, docente e investigador, estuvo estrechamente vinculada a esta institución y, en particular, a su Instituto de Investigaciones Históricas (IIH), actual Instituto de Ciencias Históricas.
Juan nació en Montevideo, en el seno de una familia de recursos modestos. Su madre, Sofía Falcón, era oriunda de Rosario, departamento de Colonia; su padre, el montevideano José Oddone, fue un carpintero y escultor en madera proveniente de una familia de inmigrantes italianos establecida en Buenos Aires a mediados del siglo XIX. En el contexto de las dificultades económicas derivadas de la crisis de 1929, la familia otorgó un lugar central al trabajo y a la educación como instrumentos de formación y ascenso social. En sus memorias1, Oddone recuerda particularmente la insistencia de Sofía en que su hijo, siendo todavía un niño, debía dedicarse a estudiar y no a trabajar.
En 1946 ingresó a la Facultad de Derecho, pero pronto descubrió que esa opción no respondía a sus intereses. Mientras trabajaba como locutor radial en Difusoras del Uruguay —actividad que durante una década le proporcionó un sueldo fijo—, en 1948 ingresó a la Licenciatura en Historia. En el ámbito del IIH, la presencia de dos historiadores argentinos, Emilio Ravignani como director y José Luis Romero como organizador del Seminario (luego Sección) de Historia de la Cultura, resultó decisiva para la formación de las primeras generaciones de historiadoras/es, incluido Oddone, cuyas aptitudes y capacidad de trabajo le permitieron sumarse, tiempo después, al equipo docente del Seminario. Como integrante de un espacio que privilegiaba la formación técnica, el trabajo sistemático en archivos y el contacto con académicas/os extranjeros, Juan realizó en 1949 el primero de varios viajes de investigación, visitando repositorios de España, Italia y Francia. El enfoque desarrollado por Romero, con su definido interés por la historia cultural, social y de las mentalidades, en articulación con el fuerte apego a la exploración documental promovido por Ravignani, al igual que el contacto con docentes e investigadores diversos (Arturo Ardao, Tulio Halperin Donghi, Carlos Rama, Armando Pirotto, Eugenio Petit Muñoz y Desiderio Papp, entre otros) influyeron fuertemente en sus concepciones históricas y en su producción escrita.
Durante la década de 1960 se consolidó como investigador y docente. En 1959 publicó “La historiografía uruguaya en el siglo XIX. Apuntes para su estudio”, trabajo pionero que continúa siendo una referencia fundamental en ese campo del conocimiento. En 1960 emprendió junto a su esposa y compañera de aventuras historiográficas, la inolvidable profesora Blanca París —primera egresada de la Licenciatura en Historia—, una extensa misión de investigación que los llevó a Italia, Yugoslavia, Francia, Inglaterra y España. Entre sus objetivos se encontraba la localización de documentación relativa a la inmigración europea y su influencia en el Río de la Plata. La correspondencia de ambos, hoy disponible en el Archivo General de la Universidad, es indicativa no solo de los numerosos intercambios que mantenían, sino también de su permanente atención a la coyuntura histórica global y regional, sin por supuesto desatender el panorama doméstico a nivel político y universitario.
Trabajando en equipo o en forma separada, Blanca y Juan fueron pilares de la transformación en las formas de hacer historia en Uruguay. Su investigación sobre la Universidad –Historia de la Universidad de Montevideo. La Universidad vieja, 1849-1885 (1963) o la monumental La Universidad uruguaya desde el militarismo a la crisis, 1885-1958 (1971, cuatro volúmenes)– y la Cronología comparada de la Historia del Uruguay (1966), escrita junto a Roque Faraone, dan exacta cuenta de ello.
En 1966, Oddone publicó La formación del Uruguay moderno. La inmigración y el desarrollo económico-social, estudio dedicado a la relación entre la inmigración y las transformaciones experimentadas por Uruguay entre las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX. La obra tuvo notable influencia y mostró el desplazamiento de la historiografía hacia nuevos objetos y problemas. Como señala Tomás Sansón,2 el interés de Oddone por la inmigración estuvo relacionado tanto con sus experiencias familiares como con la preocupación de la nueva historiografía por comprender la estructura social uruguaya desde perspectivas que superaran la historia política tradicional y la nación como unidad de análisis. Sus investigaciones en archivos europeos permitieron ampliar, además, la base documental disponible para este tipo de estudios, lo que contribuyó decisivamente a internacionalizar la interpretación del proceso histórico.3
Uno de los aspectos centrales de su trayectoria fue la actividad como docente y formador de historiadores. Vinculado, desde 1962, a la conducción de la Sección de Historia de la Cultura, impulsó investigaciones, equipos de trabajo y la docencia en régimen de seminario como lugar de formación práctica. Entre las y los participantes en esas actividades hubo quienes desarrollarían importantes carreras en años posteriores, como por ejemplo Adela Pellegrino, Ana María Rodríguez Ayçaguer, Alba Mariani, Raúl Jacob, Silvia Rodríguez Villamil, Graciela Sapriza y Óscar Mourat. Un producto particularmente significativo de esta conjunción de investigación y docencia fue Cinco perspectivas históricas del Uruguay moderno (1969), obra que reunió trabajos realizados por estudiantes en el marco de sus cursos y seminarios. En ese sentido, la influencia de Oddone, por tanto, se ejerció a través de sus propias publicaciones y en la proyección de muchas personas que ayudó a formar.
El recorrido académico de Juan, lo mismo que el de Blanca, le condujo hacia la llamada “Nueva Historia” uruguaya, cuya emergencia suele situarse entre las décadas de 1950 y 1960. La Historia como saber construido pasó de estar vinculada a instituciones y prácticas tradicionales a convertirse, progresivamente, en una disciplina universitaria profesionalizada, sustentada en métodos de investigación rigurosos, archivos especializados, seminarios y redes académicas internacionales. Desde la mirada de Oddone, como también –con los matices del caso– de otros integrantes de ese heterogéneo colectivo, el oficio de historiador suponía también y quizá, antes que nada, una relación estrecha entre la indagación sobre el pasado y las preocupaciones del presente. Las transformaciones y conflictos de aquella actualidad generaban nuevas preguntas sobre lo vivido por las generaciones anteriores; el conocimiento histórico mejoraba la comprensión de los problemas del Uruguay contemporáneo a partir de sus raíces. De esta manera, el historiador podía y debía asumir, también, una dimensión intelectual y participar en los debates de su tiempo, intercambios en los que Oddone intervino de diversos modos. Por ejemplo, en los años 60 manifestó en medios de prensa su inquietud por el descaecimiento de la convivencia democrática, o bien participó en iniciativas de divulgación destinadas a acercar la investigación histórica a públicos más amplios, como su colaboración, a fines de esa década, en la Enciclopedia Uruguaya.
La dictadura iniciada en 1973 y la intervención de la Universidad de la República golpearon duramente a la familia Oddone-París. Carlos Zubillaga señala que Blanca y Juan estuvieron entre los 15 docentes de la Licenciatura en Historia, sobre un total de 19, que no permanecieron en sus cargos. Ambos formaron parte del grupo que fue sumariado, según la extravagante jerga dictatorial, por “ineptitud u omisión”.4 Juan, que integraba el Consejo de la Facultad en representación del orden docente, fue detenido e interrogado en noviembre de ese año. Marcharon al exilio e iniciaron, por fuerza, una nueva etapa que incluyó, en el caso de Oddone, actividades en el Institute of Latin American Studies, de la Universidad de Londres, y posteriormente en universidades mexicanas, como la Universidad Autónoma Metropolitana y la UNAM. Igualmente, entabló o afianzó sus vínculos con colegas como Halperin Donghi, Ruggiero Romano, Nicolás Sánchez Albornoz, José Carlos Chiaramonte, Juan Carlos Garavaglia, Luis Alberto Romero, Carlos Marichal y Peter Winn. Varios de ellos estaban también exiliados. Tan relevante como lo anterior fue la labor que tanto Juan como Blanca emprendieron desde el exterior en auxilio de varios ex estudiantes y colegas que quedaron en Uruguay: hubo allí un esfuerzo sostenido por conseguir oportunidades de becas y financiación ante la paralización que imponía el gobierno militar uruguayo.
Con la recuperación democrática, regresaron a Uruguay en 1985 y se reincorporaron a la Facultad. En esta nueva etapa, Oddone asumió responsabilidades en la reconstrucción institucional, siendo Profesor Titular de Historia Americana y Director del Departamento de Historia Americana hasta su jubilación, en el año 2004. Desde ambos cargos impulsó la reorganización de la enseñanza, la investigación y los vínculos académicos internacionales. La Universidad había quedado profundamente dañada tras más de una década de autoritarismo, con un notable deterioro organizativo y económico, y Juan intentó acompañar su recuperación, no sin frustraciones, pero con un sentido de pertenencia muy evidente; basta recordar la respuesta que nos dio, allá por 2001, a la pregunta de si pensaba retirarse de la Facultad: “siento que si lo hago me quedaría en la calle, porque esta Facultad es mi casa”. A esta última etapa, diferente y menos prolífica en materia de publicaciones, corresponden trabajos como Uruguay entre la Depresión y la Guerra. 1929-1945 (1997) –José Pedro Barrán decía en sus clases que este era el libro mejor escrito por Juan– y la coordinación de Los efectos de la Guerra Fría en Argentina y Uruguay entre 1945-1960, publicado en la serie de Papeles de Trabajo de la FHCE, también de 1997 y donde Oddone reunió un conjunto de aproximaciones a temas relacionados a la Guerra Fría en el Cono Sur redactadas por ocho alumnas y alumnos que participaron de un curso seminarizado de la asignatura Historia Americana III. Aunque, como él mismo reconocía, se trataba de la “primera fase” de una instancia “necesariamente transitoria”, vale subrayar el mérito de ese esfuerzo colectivo en un momento donde la historiografía uruguaya era poco proclive a explorar tales temáticas.5 Algunos de esos planteos serían retomados más adelante por otras y otros investigadores, y formaron parte de la agenda de trabajo que se transformaría en el libro Vecinos en discordia. Argentina, Uruguay y la política hemisférica de los Estados Unidos. Selección de documentos (2003). Un aporte destacable de este texto fue la selección de fuentes primarias relevadas por el autor en los Archivos Nacionales de Estados Unidos, referidas al triángulo de relaciones entre ese país, Uruguay y Argentina durante la década peronista.6 Se trataba, otra vez, de un esfuerzo por emplear la dimensión internacional como una variable explicativa de los desarrollos domésticos, en diálogo con la nueva historiografía regional, sobre todo argentina.
Ya retirado de la vida universitaria, trabajó incansablemente en la revisión de sus propios pasados,7 ordenando los materiales que le permitieron plasmar el que sería su último libro, donde asoma un Juan bien diferente, que reflexionaba y escribía en primera persona, en una evocación histórica sobresaliente. Mirando atrás es, según su autor, un trabajo “personal e íntimo” sobre su vida personal, familiar y académica, al que no le falta el tono nostálgico ni cierta desilusión frente a lo no logrado.
Juan Oddone falleció el 25 de junio de 2012, a los 85 años. Su obra aportó a la historiografía uruguaya miradas diferentes y una problematización novedosa sobre cuestiones como la inmigración, las transformaciones económicas y sociales, la historia universitaria, las relaciones internacionales y la dimensión cultural de los procesos históricos. Al mismo tiempo, consolidó prácticas vinculadas con el trabajo en archivos extranjeros, la historia comparada, la interdisciplinariedad, el trabajo colectivo y la formación de investigadores, mediante seminarios y cursos en los que volcó su experiencia y su amplia cultura.
Roberto García Ferreira
Wilson González Demuro
1 Juan Oddone, Mirando atrás. Historia y memoria, Montevideo, Linardi y Risso, 2013.
2 Tomás Sansón Corbo, Juan A. Oddone y la Historia. Magisterio, exilio y legado (1947-1985), Durazno, Tierradentro, 2025.
3 “Detrás de las cartas”, Brecha, 16 de abril de 2014. https://brecha.com.uy/detras-de-las-cartas/
4 Carlos Zubillaga, Historia e historiadores en el Uruguay del siglo XX. Entre la profesión y la militancia, Montevideo, Librería de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, 2002.
5 Juan Oddone (coord.), Los efectos de la Guerra Fría en Argentina y Uruguay entre 1945-1960, Montevideo, Papeles de Trabajo de la FHCE, 1997.
6 Juan Oddone, Vecinos en discordia. Argentina, Uruguay y la política hemisférica de los Estados Unidos, Montevideo, FHCE, 2003.
7 Vania Markarian, “Un mueble y un archivo: sobre los documentos de Juan Oddone”, Brecha, 1º. de julio de 2012.
